martes, mayo 21, 2013

La vida se acomoda

Para bien, para mal, para más o menos. Pero todo encuentra su lugar. Yo volví a trabajar después de siete meses de exclusividad para Simón. Sé que va a sonar trilladisimo, pero fueron lejos los mejores siete meses de mi vida. Pasaron taaaantas cosas, crecimos tanto, el como bebé, yo como mamá, nosotros como familia. Sé que es un privilegio, que no para todos es una opción, pero poder haberle regalado todo ese tiempo y dedicación a Mon fue la mejor desición que pudimos haber tomado.

Así que acá estoy buscando un nuevo equilibrio. Trabajo seis horas, tres veces a la semana vengo al centro, dos días a la semana desde casa. Parace funcionar. El piojo se queda con su abuela, aprendió a tomar la mamadera y ahora también le entra a la fruta, pures, papillas y demases.

Nos vamos acomodando, en parte el despegue me hizo bien. Un poquito aunque sea, recuperar la vida de antes. Todavía tengo que aprender a manejar la culpa, a no volver corriendo, como si el mundo se viniera abajo porque el tren se atraso diez minutos. Me falta también encontrar otros espacios, para mi sola, para mi y el negro, para mis amigas. Sin trabajar era una gran disponibilidad, ibamos juntitos Simón y yo a cuanto evento había. Ahora la vida es más rutinaria, pero bueno, todo no se puede. Tal vez todo se termine de acomodar, me gane el quini y vuelva a ser una feliz mamá canguro.

Pero no me quejo, con pocas horas de sueño y sacaleche a cuestas, soy feliz. Me despierto todas las mañanas con mimos de Simón. Juega con mi pelo y le gusta poner su mano en mi boca mientras toma la teta. Se despierta con la mejor sonrisa del mundo y esos diez minutos de fiaca en la cama cargan toda la energía que necesito.

Después se va chocho con su papá, lo esperan los brazos de su abuela que lo mima y lo hace reir. Su primo Gero, los perros, un cuarto de nietos con montón de juguetes. Y yo después lo voy a buscar, a veces al medio día, a veces a la tarde. Salimos a pasear, lo llevo a las hamacas o si hace mucho frío nos quedamos en casa. Baño, comida sólida y juegos en la cama grande.

Después se va a su cuna, se duerme cantando y yo lo veo y todavía no lo puedo creer. No puedo creer que sea mio, no puedo creer lo rápido que crece, no puedo creer cuanto lo quiero. Y cambia, todos los días es distinto, todos los días aprende algo nuevo. Y va siendo él....con personalidad, con caracter. Inquieto, alegre, comprador. Vive con una sonrisa en la boca....todos dicen que es un bebé feliz.

Esta mañana después de la teta se volvío a dormir. Lo deje en mi cama mientras me cambiaba y preparada las cosas para salir. El soñaba y se reía. Estaba a las carcajadas, dormido. Simón, Mon, Monchi.....es lo más de lo más.....y yo no puedo más.

miércoles, febrero 06, 2013

Quisiera

Quisiera tener más ganas de escribir. No me dan ganas de escribir, son muchas las cosas que están pasando y por primera vez tengo todo el tiempo del mundo, pero la energía esta en otro lado. Estos meses están dedicados 100% a Simón. Por momentos la dedicación full time abruma, cansa o se torna pesada, pero la verdad es que no me sale otra cosa. Aun cuando me tomo mis recreos para una siesta reparadora mientras las tías lo cuidan o para ir a depilarme mientras pasea con su papá; mi cabeza, mis ganas, mi energía están con él. Posta, es una simbiosis difícil de explicar. Pero sé que es un momento, sé que va a pasar y me doy el lujo, el espacio y el permiso de disfrutar de esto por lo menos 3 meses más, cuando tenga que volver a trabajar.

Lo veo crecer tan rápido, cambiar delante de mis ojos con una rapidez indescriptible, que me agarra la melancolía. Entonces pienso en las fotos que no llego a sacar, los videos que me olvido de filmar, los post que tendría que escribir.

La sensación de la primera vez que nos vimos, darle de comer por primera vez, esa primer noche solos en Cemic. No lloraba, pero ninguno de los dos durmió. Nos quedamos así, con la luz bajita para no despertar a su papá; conociéndonos. Y de apoco fuimos superando pruebas. Le encontramos la vuelta a la lactancia, al sueño. Engordó como nada, y paso de ser una ratita de 2 kilos 200, al bebote con papada que hoy me mira desde su baby bouncer. No voy a mentir, no fue amor a primera vista. Si, lo quise desde esa mañana que lo apoyaron en mi pecho. Pero no se compara con lo que siento hoy. Creo que mucho cambio esa tarde que tuvieron que sacarle sangre. Era diminuto, yo pensé que solo iban a pincharle el tobillo, pero de pronto estaban atándole el bracito y buscándole la vena con una aguja. Aguante el llanto solo hasta salir de la salita. Por primera vez sentí eso que tanto escuche de mis viejos. Hubiese dado cualquier cosa por estar en su lugar.

Tendría que escribir sobre los baños que nos damos juntos, la sensación de tenerlo dormido arriba mío. Su buen humor cuando se despierta, las risas que últimamente se transformaron en carcajadas. Las canciones y mantras que compartimos. Los paseos por San Isidro. Lo increíble que es ver a mis viejos y a mis hermanas babearse como nunca en la vida por el nuevo integrante de la familia. Esos momentos, cuando Feli piensa que nadie lo ve y es más cariñoso que nadie con su hermanito. Simón es una revolución familiar en todos los sentidos.

Las miradas intensas e interminables que compartimos mientras le doy la teta. Verlo con su papá, reconociéndolo, queriéndolo tanto. De cada uno de estos momentos tendría que haber escrito un libro entero. Para no olvidarme, para poder revivir, para de alguna forma embazar un poquito de todo esto que me está pasando. Que no siempre es fácil ni lindo, pero que definitivamente es una de las cosas más lindas de la vida.

miércoles, enero 23, 2013

Estuvo la tia





El resultado es montones de fotos lindas y un bebe que la extraña mucho. La distancia se hace dificil, pero se que le vamos a encontrar la vuelta. En cualquier momento enloquesco, me enduendo y subo al pendejo a un avión. Mientras...disfrutamos de las lindas fotos.

martes, diciembre 04, 2012

De a poquito

Supongo que este debería ser un post tragicómico sobre mi primer mes de maternidad. Alguna anécdota ridícula, lo terrible que es la dependencia de una criatura, no dormir, la lactancia y bla, bla, bla.



Pero la verdad, todo viene resultando....natural. No podría decir fácil, ni tranquilo. Sí, es verdad que se duerme poco; pero el cuerpo es sabio, se acostumbra. La lactancia no es fácil, hasta que llegas a ese momento en donde te encontras mirando los más ridículos detalles de su cuerpito mientras le das de comer y entonces la lactancia es todo. Y llega un momento donde toda esa información proveniente de amigas, pediatras, puericultoras, madres, suegras y hasta la portera; deja de ser intimidatoria. Y de a poquito empezas a entender los llantos, las caras, las necesidades, los tiempos, las cantidades, los horarios. Porque te pueden dar un millón de consejos, pero creo que el gran desafío de los primeros días es empezar a conocerse y llegar una sola a descubrir que es lo mejor para ese bebe.


Así que en eso estamos. Conociéndonos, queriéndonos, acomodándonos, engordándolo. Por momentos los miro y no puedo creer que sea mío, por otros parece que siempre que parte de nuestras vidas.



martes, noviembre 13, 2012

jueves, noviembre 08, 2012

Redecorando II

Nos nostalgia desarmamos el cuarto de Felipe y empezamos a preparar un cuarto compartido. Aquí el cuarto de Felipe y Simón







Todavía nos quedan algunos detalles. Pero tenemos casi todo listo. Te esperamos Simón....

Redecorando I

Fue el primer cuarto que armamos para Feli. Era la emoción de empezar nuestras vidas juntos. Le pusimos mucha onda, le dimos su espacio, lo hicimos a su medida y pasamos mucho tiempo armando pistas y haciendo mimos acá...




miércoles, octubre 31, 2012

Cuenta regresiva

Claramente la licencia es mi mejor estado. Es las últimas semanas tache pendientes de meses e incluso años. Fui a buscar el control remoto del portón de casa, pintamos y redecoramos el cuarto de los chicos, ordene, tire cosas, limpie lugares increíbles, visite amigas, tome sol, almorce en el río, fui al supermercado el día del descuento, leí, dormí, fui a la peliquería y gaste mucha plata.

Creo sinceramente que podría pasar años enteros sin trabajar. Igual, sabemos que se termina. La panza crece y el mundo nos recuerda que pronto este bebe estará entre nosostros. La ansiedad ajena me pone un toque nerviosa. Yo estoy en otro momento. Entre nos, podría seguir embarazada unos meses más. Me da nostalgia perder mi panza. Si bien tengo ganas de conocer la cara de Simon, sé que nunca vamos a estar tan cerca como ahora. Lo tengo conmigo todo el tiempo, lo siento cada segundo de mi día, le hablo, se mueve, nos peleamos cuando insite en poner su cola en mi costilla. Yo se que se viene una etapa muy linda, pero los cambios me cuestan y hoy me cuesta despedirme de mi panza.

De todas maneras estoy convencida que todavía falta. No creo que se adelante mucho, estamos los dos muy cómodos. En el mientras tanto todavía me quedan cosas por hacer....llamar al electricista, armar lucecitas para el cuarto de los chicos, festejar el cumple del negro y acumular horas de sueño.

Hoy es el cumple de la piojita. La extraño como nada y daría lo que fuera por compartir este momento con ella.